La Coctelera

Mas que un simple espacio, la vida entera e infinita...

Un espacio abierto sin forma ni limite, donde la palabra es el sentimiento transformado en letra.

Categoría: Hijos

3 Marzo 2009

For my baby

Que bello es ver como creces Benjamín, como vas asumiendo responsabilidades, llevándolas encima y como, con que aplomo que no creía tenías, vas descubriendo lo capaz que eres de hacerlas. En verdad, a parte de la fe normal que tiene un padre para con el futuro de sus hijos, yo la tengo respecto del como enfrentas hoy la vida, como te has ido superando en cuestiones que de verdad, no hubiera creído.

El cambio de casa en gran parte se lo debemos a nuestra Clau, lo sabemos y admitimos todos, agradeciendo. Pero hay algo muy especial y de connotación distinta y es que, dos jovencitos, han sido vitales para realizar varias tareas antes, durante y después del cambio, como fue ayudar a acarrear las cosas, subirlas al camión, estar a la par casi conmigo, en tu caso; y hacerte cargo de la vida de 7 criaturas que Dios hizo nacer en nuestra casa.

Eso de que tú y la Melissa han apoyado el cambio, no es broma. Aun me recuerdo como animabas y cargabas cajas, como es que te subías al camión y llevabas cosas para subirlas, como las bajabas, como me ibas señalando qué era lo mejor para hacer. Has sido vital hijo amado para lograr ese cambio.

En esos días en los que tu madre se lesionó fuerte su pie, no te diste cuenta pero estuviste a la altura de un hombre; la acogiste, apoyaste, soportaste y acompañaste su primer gran dolor. Ahí estabas tú para soportarla, para apoyarla, mientras tu hermana asumía darme los mensajes correspondientes... Tú fuiste el hombre de la casa.

Cuando ella estuvo enferma te sacaste la pereza de encima y fuiste el más responsable al hacer, sin ningún reclamo, tus tareas. Lavar loza, limpiar a los gatos, los perros, darles comida, ordenar, jugar con tu merecido DS, alimentar a los perritos, etc. Cada cosa que hiciste hijo, ha quedado grabada en mi mente como un gesto limpio de tu amor, de tu perseverancia, del amplio espectro de entrega que tienes en tu aura y me refiero con especial atención a esa fuerza que, como tu madre, te hizo casi no estar cansado nunca.

Tú sabes lo falto de habilidad manual que soy, pero creo que viste que a pesar de esas carencias, me esmeré en hacer cosas como nunca. Sabes?, nunca las hubiera hecho si no hubiera tenido tu permanente aliento. Nunca hubiera podido siquiera haber comenzado las cosas si no hubieras estado conmigo, al lado, procurando que yo tuviera un aliado en la tarea... Ese "te ayudo"?, ha sido la frase que más oí de ti este tiempo y de verdad, te repito majaderamente, sin que me la hubieras dicho las cosas hubieran sido completamente diferentes, y no las hubiera realizado tan bien, porque me hubiera faltado el más grande de los partner.

Me ha llenado el alma verte conversando con estos perritos que han marcado nuestras vidas este último tiempo. Así como los tratabas cariñosamente; "cabros" les decías cuidadosamente y con tanta eficacia, les dabas su comida, el agua o bien, los mimabas; me da plena seguridad de que serás un buen hombre, padre y compañero de quienes se te pongan en frente y al lado, tienes un corazón gigante como el de tu madre y la mía.

Que cosas... hace tan solo cinco o seis años, te llevábamos de la mano a la escuela. Hoy, ya eres capaz hasta de enterrar a tus "cabros", señal no solo de que has crecido, si no que eres capaz de enfrentar responsabilidades completas, desde un inicio hasta el final y sin ningún atisbo de fragilidad; por el contrario, con mucho temple, tranquilidad y un gran corazón.

Yo, hijo amado, le brindo mis gracias a Dios por el perfecto ser que me ha dado en ti. Más que tener expectativas y obligaciones para ti tengo mi amor eterno, eterno y mi palabra para que sepas, que jamás, en ninguna circunstancia, estaré decepcionado de ti, porque como dije el otro día un padre tiene hijos y ellos, los hijos, hacen su vida como quieren... obviamente que uno espera cosas, pero si eliges ser un buen hombre, nada podrá hacer que de mis ojos brote la misma luz que ahora, por todo lo que nos has entregado, ilumina mi vida con esperanza.

Gracias hijo amado por estar y ser, Dios te Bendiga.
Gracias Señor por darnos un hijo tan entero como el Benjamín.

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12 Septiembre 2008

Estoy contento contigo…

Es tan hermoso ver tus avances, como has crecido, como es que se define tu persona, tus gestos; las cosas malas, las bellas, todo lo que eres.

Si tan solo te vieras como yo, cuando sonríes, dejarías de fruncir el seño, de estar con cara de aburrimiento, de ladrar cada vez que algo no te parece… Deberías verte con el amor con el que a diario te miro, especialmente cuando duermes y te observo ratos, para no despertarte, fijándome de tus facciones hermosas de tu cara bella, de tus ojos y pestañas, de tu boca, de tus manos…

Es una cuestión muy especial la que siento por ti, se que hay tres más que acaparan mi mirar, pero es a ti a quien veo con la especial sutileza, porque eres mi mujercita, la más grande, la más bella y con quien comparto la pasión por la música. Aquí me tienes oyendo a Paramore sin entender como es que te gusta un tipo de música y no otro… es la magia de la vida la que me impulsa a ser tu socio en algunas cosas, sin olvidar que soy tu padre y que debo, porque es mi tarea, corregir de cualquier forma lo que no haces bien.

La vida está llena de cosas bellas, si vivimos bien la vida, no hay problemas. Si cometemos errores, los problemas aparecen. Hacer caso siempre es una buena forma de evitar problemas, qué haríamos los papás sin corregir a nuestros hijos?, solo ocuparnos de tapar hoyos, de solucionar problemas. Haz caso, vive y toma de a poco las cosas que te van pasando, no apures el caminar, porque a veces los errores nos pillan corriendo y nos caemos más fuerte...

Soy quien está a tu lado siempre, quien te mira con dulzura y con amor; quien vela porque tus manos jamás tengas heridas, porque tu corazón siempre esté puro. Tienes que ayudarme si, hablándome donde te duele para poder curar tus molestias…

Ahora que dejas definitivamente de ser una niña, yéndote a la Enseñanza Media, quiero decirte que debes entender que siempre serás la más chica para algunos; siempre habrá personas más grandes que tú; pero lo que más importa es que entiendas que no importa cuan grande eres, que haces para soñar: si no que como lo enfrentas. Tienes en tus abuelas, tías y en tu madre, ejemplo del como ser sin dejar de ser tú misma.

La escalera de la vida es muy empinada para saltar escalones y muy peligrosa para correr. Mejor caminas, yo estoy de tu mano para acompañar tu caminar y evitar que te caigas tan fuerte.

Te amo.

Soy feliz con tu sonrisa y simpatía, ¿me das más un poco más seguido de eso?.

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2 Julio 2008

A mi Reina

Hace tan solo 14 años mi vida era un disparate. Vivía para mí y solo para mí, en verdad estaba con mi madre y padre, en mi casa natal; pero nada aportaba, nada daba yo para ellos y más aun, era un inquilino patudo, aunque me parezca vergonzoso reconocerlo.

Mi vida estaba llena de carretes y algo de rock & roll; pero no se condecía con mis objetivos y aspiraciones, que eran ser más de lo que era (nunca he sido más, ni tampoco menos de lo que realmente soy) en una actitud socarrona y soberbia. Vaya que tontera, que si era tontera creer ser lo que no era y asumirlo todo con un dejo de estupidez, típica de un ser inmaduro…

Sin embargo, a pesar de la irresponsable y reprochable actitud, había algo que me despojaba de toda tontera y era el sueño de ver quien estaba en el vientre de la entonces, polola Claudia.

Fue después de una larga noche en la que fumé y escuché la radio rock & pop, que me llamaron para por fin entrar al pabellón, con traje verde, gorra y mascarilla. Ahí pues tuve el encuentro cercano más imponente y hermoso de todos, el primero de cuatro, claro… Entonces, el estúpido doctor en una actitud plenamente machista dijo: “otra mujer para este mundo” como si fuera una mercancía… yo en mi encantamiento, quise decirle algo pero preferí guardar silencio y observar con cara de guevón el ambiente que me rodeaba… estaba lleno de gente, estudiantes, matronas, doctores y no se quien mas; intentando con ello atesorar ese instante sublime del nacimiento de quien sería y es, mi reina: MELISSA, por la cantante gringa Melissa Manchester, que me cautivó con la canción Johnny & Mary el año 1984; KATHERINE, porque le gustaba como nombre a su madre, mi Clau, y DE JESUS, por ese amigo que nunca me ha fallado.

Entonces mi vida cambió y aunque lo tunante (por nocturno y carretero) no se me quitó de inmediato, al poco tiempo me di cuenta de que tener una vida dependiendo de la de uno, no es algo simple y decidí, poco a poco, cambiar mis actitudes hasta llegar a lo que soy hoy en que, salvo algunas personas que me miran desde arriba porque hoy tienen algo que nunca tuvieron, aun mantengo errores, pecados y desubicaciones, pero soy, con humildad digo, un padre que ama y que debiera estar más claro, pero está en los momentos importantes.

Tengo si una tarea pendiente. Me doy cuanta que a veces me pongo viejo de mierda y que, en vez de criticar, gritar, pelear, es mejor acercarme y coludirme como cuando jugábamos a la escondida o a hacer alguna maldad juntos, para estar aun más unidos y sobretodo, en este tiempo unidos.

Creo que ha sido muy rápido el paso del tiempo, esa mujer recién nacida es toda una mujercita hoy, y su belleza, se ve cubierta de la nube de su genio, que por la cuestión hormonal, la hace un ser enojoncito a veces. A pesar de eso, su magia está siempre presente en sus dichos, en su coquetería, en su forma femenina de ser … siempre le digo que sin excesos la vida será mas simple de enfrentar también.

Mi felicidad, la de un padre, es ver a sus hijos crecer sanos y en un caminar de fortalezas, de valores, de crecimiento pleno… yo con esta Reina que tengo, me siento feliz. Hay tareas por hacer, cosas por cambiar, pero jamás podría decir que haber vivido ese momento, haber dejado de ser lo que era, fue negativo… conociendo hoy como conozco a esta personita hermosa que ha llenado mi vida de sueños, ojos achinados, chistes, lagrimas y mucha pero mucha magia; solo tengo palabras de agradecimiento a Dios por habérmela encomendado. Solo espero no fallar y tenerla siempre en el lugar que debe tener una reina y tratar de ser cada día mejor, para que ella sienta que su padre no es un cacho, un viejo de mierda, un hombre que le ha fallado… Eso de fallarle queda para quienes la ignoran en el día en el que se, añora recibir al menos una llamada de los tios, primos, amigos o conocidos que, por la vida que llevamos, dejan los detalles importantes para vivir sus propias vidas, ocupaciones, objetivos y nada mas.

Yo trato de que esos detalles estén siempre presentes y es que, en comparación, yo te amo, te amo, te amo.

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7 Septiembre 2007

El Sur, sin lluvias...

A las 6:30 de la mañana; momento en el que desperté a Benjamín, él supo que me acompañaría en avión a Puerto Montt. El viaje, lo había planificado con la Clau durante casi dos semanas.

Ese día, él debía despertarse a la 9 para participar de las actividades que su grupo de comunión tenía para la semana Salesiana. Cuando se despertó, pensó que era la hora para esa actividad; pues jamás se imaginó, que partiría tan lejos junto a mi.


Dudó un rato, incluso en el baño, cuando debía estar despierto para con el agua, lavarse antes de partir. Preguntó varias veces si era verdad, si podía mostrar los pasajes… si estaba su ropa. Pues, todo estaba preparado, y solo había faltado que él, supiera que pasaría.

La Clau me había recomendando no dejarlo jamás solo, cuidarlo en extremo, como debe ser. Habíamos puesto juntos la ropa que él ocuparía, junto a la mía. No era tanta, pero estaba lista para que él no estuviera ni un momento desabrigado.


Finalmente, se despidió de todos. Empezó por el Cristóbal que dormía, lo que le provocó una profunda pena, que llegó a las lágrimas al rato. Luego, al decirle adiós a la Meli y al Ignacio, su amargura más terrible se notó, había sido con su inseparable Cristóbal. Con la Clau, soltó la pena, mientras oía las recomendaciones de su madre.

Nos fuimos rápidamente al aeropuerto, pasando antes a buscar la cámara que el tío George, nos prestaría tan amablemente como siempre. En menos de 25 minutos ya estábamos allá, asomados en las ventanas mirando el avión que nos llevaría varios kilómetros al sur. A esta altura, este hombrecito era literalmente un cabro chico con juguete nuevo, saltando, moviéndose de un lado a otro. Siempre soñé con ese momento, ese de ver a mis hijos, que esta vez tuvo como protagonista al Benja, a punto de subir al avión para, por primera vez, ver la tierra desde arriba. Fue muy linda esa sensación de verlo pleno.

Pasamos la manga y entramos al avión, nos saludaron las auxiliares de vuelo y nos encaminamos hacia los asientos, que daban a una ventana de los últimos asientos. Al rato, le regalaron un librito para pintar.

Antes de despegar, me impactó el nerviosismos que el Benja tenía, graficado de mejor forma en las manos que tenía apretadas entre si, en medio de sus piernas (ver foto). Solo por un descuido, no pude tomar las imágenes de su cara al momento de empezar el vuelo, pero me quedo en la mente guardada su cara de sonrisa nerviosa, adrenalina y mucha, mucha alegría.

La hora cuarenta de vuelo, se me hizo corta. Desayunamos, miramos una que otra nube, hasta que, mágicamente, el sur nos recibió tibio y soleado. Tomamos varias fotos, siendo especiales la toma del volcán Villarrica.


Nuestra estada en la décima región se hizo corta. Yo, en particular, conocí más de Puerto Montt en este visita, que en las dos anteriores. El Benja me hizo salir a caminar, visitamos Angelmó buscando regalos para todos en la casa, fuimos al museo, estuvimos en la misa de Don Bosco, tomamos sol sentados frente al mar, en fin.

Los días lindos, nos acompañaron también en Puerto Varas; estaba hermoso el lago, y la vista de los volcanes era una que no me había tocado ver. Estuvo todo bien, muy lindo.


Al regresar me sentí muy cansado, pero realmente feliz. Había vivido tres días lindos y acompañado de uno de mis cuatro hijos. Había tenido a mi cargo, al mayor de los hombres y había podido convivir 24 horas, de dos días en los que hablamos de todo un poco, en que pude dimensionar que no es tan simple llegar a la casa, preguntarle como está, que hizo, ni como se portó. El escucharle sus comentarios, sus salidas, sus bromas (mierdonal, la “concha de su madre” –que no es un garabato, es un chiste nuestro), sus sueños, sus boladas… me hicieron poner el cable a tierra con lo que yo pienso de él; pues no es un cabro así como lo veía, es mas lindo aun y complicado tal vez, pero es un ser hermoso, vivaz, feliz con un viaje que, de la noche a la mañana, se le apareció entre sueños; y un niño sano y profundo, que en cada cosa que hizo, no dejó de pensar en su hermano grande, en su hermano bebé, en su hermana y en su madre.


Así con la vida, el año pasado pasar siete horas caminando con la Meli, me hizo rendirme a sus pies. Hoy sigo haciéndolo con ella, pero además me rindo ante lo hermoso que ha sido visitar Puerto Montt con el Benjamín, reconocer que este niño es mucho mas de lo poco que veo en las noches, me ha hecho sentir alegría, pero también ansiedad por el poco tiempo que pasamos juntos. Por ahora, tengo mas que un solo recuerdo hermoso, los días soleados, las fotos, y esa cara de susto que al despegar, mi hijo puso solo para que yo viera. Feliz, bonito viaje y gracias a Sky que rebajó los pasajes para poder llevarlo.

Ni la caminata de Los Andes ni Puerto Montt ni Puerto Varas, serán lo mismo, sin mis hijos.

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1 Junio 2007

Anoche

Anoche, las flores dejaron de ser blancas y se transformaron en cristalinas. Anoche, la risa fina de un bebé, dio paso a las lagrimas de una pequeña. Anoche, los dolores en las rodillas, se transformaron en pesadez. Anoche, mil cosas pasaron en mi cabeza, más solamente, mis brazos entrelazados quisieron tranquilizar un instante de dolor, de incomprensión y de desdicha... Anoche, la vida siguió siendo la misma. Anoche, el amor se hizo mas grande para socorrer con palabras el alma de alguien, que por un instante, pensó que dejaba la niñez. Anoche, el amor de padre se hizo mas fuerte, para entre todas las ideas del corazón, del alma y de la cabeza, echar una broma justo en el momento de mayor rigidez. Anoche, recordé unos ojos que achinados y después de varios meses, lloraron recién mi ausencia; recordé los juegos, los “agú”; recordé esa bolsa imaginaria que con cosas dentro se dejó caer...

Recordé cuando saliste, cuando te vi y te hablé; recordé cuan bella fuiste en esa infancia; tu primera comida, tu diente, tus pasos. Recordé todo en un instante y traté de hacer que el momento fuera simplemente lo que es.

Mi hermosa no ha cambiado en nada, solo su cuerpo ha florecido en el momento exacto en el que la química lo manda, para dar paso a la misma imagen inconmensurable... porque mi reina sigue siendo la misma, la misma que anoche.

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23 Noviembre 2006

Nacimiento

En una mañana soleada, y mientras soñaba placidamente, sentí tu voz que me llamaba para hacerme ver que tu bolsa se había roto.
No podía creer tan providencial suceso y es que, ni en el mejor de los planteamientos me había visto enfrentado a una situación así, en que, sin pasar mas de una semana del termino anual de casi todos mis compromisos ineludibles, mi hijo salía a la vida.
Habían pasado mi viaje, el fin de semana y la mayoría de eventos que requerían mi más absoluto apego. Pues ahora, ya sin ninguna excusa, me veía expuesto a presenciar el ultimo nacimiento de un hijo.
Corrió la mañana prestamente, para comenzar con una tarde calurosa, que me abrigó en la tranquilidad de una espera que se terminó en siete horas y que, de tanto en tanto, me permitió verte, hablarte y mirar, con un ojo lleno de ternura, como en la cama esperabas la llegada del momento de apretar los músculos y de expulsar naturalmente, a ese ser que se formó gracias al Don que DIOS le dio como premio, a todas las mujeres.
Tan solo diez minutos desde que pregunté como iba todo pasaron, para escuchar tu nombre y el llamado a vestirme de verde, con esa ropa esterilizada que me permitiría junto a la gorra y la mascarilla, estar a tu lado en el momento en el que este ser, se asomara a este mundo para llorar y mover sus manos. A las 20:17, pujaste fuerte y diste lugar a un sonoro silencio, desde el que una cabeza asomó con un nuevo asombro para mi, con el llanto fuerte, sostenido y quejumbroso de mi nuevo hijo, es que DIOS no regalara a los dos.
Tan solo un segundo pasó desde que te dejé, recibiendo las atenciones para que todo se quedara en su lugar y para que, terminaras este trabajo que, sin anestesia te hizo comprender la diferencia de estar en el siglo XXI y de cómo fueron las cosas antes… paradojálmente, debes de haber preferido no vivir la comparación.
Hoy que te vi adolorida y cansada por la falta de sueño, mientras este nuevo hombre soñaba quejumbroso; sentí la gran e inquebrantable voluntad que tienen las mujeres de pelear por sus hijos; sentí la hermosa fuerza de este sexo débil, que ningún hombre posee y sentí, en lo profundo de mi alma, que haberte visto embarazada, ha sido el mejor regalo que DIOS me dio, desde que te conocí… pues en cada espacio de estos tiempo, he podido vislumbrar en mi interior, la radiante belleza que te cubre, la radiante hermosura y ternura que solo una hembra, pueda tener a cuestas… he redescubierto que mi amor por ti, es grande y fuerte y que si no te tengo a mi lado, las cosas, todas, son muy difíciles de realizar, aunque tenga tres hijos a los que atender, simplemente porque eres el motor, no porque haces las cosas, si no que porque si no estas junto a nosotros, el pedazo mas grande del engranaje está vacío. Solo espero amada mía, que tengamos una buen pasar de aquí en adelante, me esforzaré por todos estos regalos que DIOS nos da y que estoy seguro que con tu hermosa compañía, será no solo agradable si no una hermosa proeza, concretar.
Te amo Clau, bienvenido Ignacio Fuenzalida, a este mundo.

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2 Noviembre 2006

Caminando, de Chacabuco al Carmelo, con mi hija Melissa

Cada dos años, la caminata de Los Andes me tiene como participante. Desde mi primera vez, hace tan solo cuatro años, que vengo caminando años pares y por distintos pedidos al Señor, los que hago con mucha fe siguiendo el ejemplo de Teresa de Los Andes.
En el primer año lo caminé junto al Tatán y la Marshe, además claro, de otros chicos de la pastoral de San Antonio de Padua y unas amigas que no caminaron. El segundo año, la Domingo Savio me puso a caminar junto a unos peregrinos y a mis hijos de EJE.
Este tercer año, me siguen acompañando hijos de EJE y algunos peregrinos y discípulos (plan pastoral), pero he tenido la dicha de hacerlo además con una acompañante muy especial pues por primera vez, la carne de mi carne camina de Chacabuco al Carmelo.
Invité a mi hija Melissa para que caminara conmigo este año, teniendo algún grado de temor de que ella no pudiera con todo este sacrificio. Mi objetivo, mas que solo su compañía, era acercarla al Padre por medio de este trayecto que hacía la Teresita. Tenía la esperanza que ella, al igual que yo alguna vez, pudiera tener una comunicación especial con Dios y eso me inspiraba la confianza que por el contrario, mi aprehensión me hacía sentir como temor.
Así es entonces, me puse a caminar junto a mi hija, que tan solo tiene doce años. Gracias a Dios, comenzamos con un día bastante húmedo y frío, en el que nos entibiábamos caminando. Ella con sus ojitos dormidos, empezó a mirar cada cosa que veía, como disfrutando y guardando cada detalle, para que nada de lo vivido, fuera a ser olvidado.
Desde su despertar hasta el momento de comenzar la caminata, descubrí en ella una fortaleza que solo he visto en mi Clau, su madre. Ahí estaba entonces mi flaca, empezando a sorprenderse por lo lejos que las banderas y estaciones, se veían sobre el cerro. Ahí estaba ella, pidiendo lentitud al momento de caminar y comenzar la subida de esta cuesta, que a mi en un momento se me hizo imposible de seguir subiendo. Ahí estuvo ella, que a parte de cargarme el brazo con su peso, me decía estoy presente. En cada cosa que vivimos, reconocí a una mujer hermosa, a un ser bellísimo al que me apegó la vida y a quien, paso a paso, como en ese avanzar de la caminata, me hago mas dependiente en el sentido de querer estar con ella, querer compartir cosas, tenerla como mi fiel compañera y hacerla mi cómplice, de todas y cada una de las locuras que se me van ocurriendo, a veces para acercarme mas a ella y otras, para mostrarle que soy un hombre que se equivoca a veces – o muchas - pero que en el amor, peleo para hacerlo perfecto.
Así entonces caminamos por cada una de las estaciones, teniendo una que otra parada para recobrar fuerzas, comer algo, beber agua, apreciar el paisaje y sorprendernos por las distancias avanzadas; hasta llegar a la cima y a la cruz, en donde, antes le expliqué, debíamos contactarnos con el Padre y hacer el signo de llevar la cruz que nos daban, a tocar la cruz de la cima y sentir como habíamos completado un tramo muy importante con la ayuda del Espíritu Santo que en ese momento, de alguna forma tocaba nuestros corazones.
Entonces, sin una causa aparente ella se emocionó y lloró sutil pero sentidamente... miró el paisaje y me dijo que algo le había pasado. Yo, sentí que Dios había tocado su corazón y que ella, estaba teniendo el encuentro del que tanto habíamos hablado durante nuestro recorrido y, contuve mi emoción, solamente para no perderme detalles de ver a mi reina, conmigo, estando cerca del cielo.
Yo no se si mis queridos amigos se dieron cuenta de esto, pero ha sido un instante potentemente poderoso, hemos estado juntos en una cima, al lado de una cruz, con el viento en nuestras caras y con la sencilla, pero hermosa muestra de que el Espíritu Santo, nos había tocado el alma.
Paramos para almorzar y retomamos el camino mas tarde, avanzando muy rápido, casi corriendo, por esas cuestas que ahora nos impulsaban bajar. Me preocupaba un poco, pues no sabía que tan cansada estaba, me preocupaba que todo terminara tan hermoso como había empezado y para que ella, pudiera guardar solamente lo bueno y lo bello, que había sido sentirse tocada por el Padre.
Avanzamos, paramos y seguimos avanzando.. Melissa, pidió parar varias veces por cansancio, quejándose de dolor en sus pies, en sus piernas, de sus ojos cayeron lagrimas; me pidió detenernos... y aunque en un momento temí que desfallecería en su voluntad, ella me mostró fortaleza, perseverancia, amor por las cosas que cuestan, paciencia, una gran paciencia para darse animo, con el motor propio que debe haberle heredado su madre, mi Clau y sus abuelas, grandes mujeres que tomaron a cuesta, otras muchas cosas en sus vidas.
Ella, sorprendió todos mis pronósticos, ella superó cada valla, cada complicación, cada subida conflictiva con mucho sentimiento, dejando de lado a veces su malestar, para estar a la par mía; esos gestos, son cosas que muy pocas personas hacen por los demás y que solamente se hacen por amor, el amor mas eterno y absoluto, como el que debemos siempre padres e hijos, tener a la vista.
Que llegáramos tarde, que arrastráramos los pies al entrar al Santuario, que no pudiéramos con los dolores, las molestias o el gasto de la energía, eran tan solo un detalle. Ella, había sido tocada por Dios, ella se había probado que las dificultades, todas, las había superado, tal como hizo con el segundo trimestre del colegio; ella, me había acompañado por primera vez y me había hecho, el mas feliz de todos los padres del mundo. Ella, mi hija, mi reina, la única y a quien llevo a todas partes por su forma hermosa de ser, por su alegría y ahora también, por su hermoso coraje.
Melissa, soy un padre enamorado de ti, que te entregará todo lo que pueda y que sabe bien, que algún día, tendrás que amar a otros sin tener rollos por ello. Solo espero, que todo salga bien en tu vida y que sepas que mas que una molestia tienes en mi a un papá para apoyarte, protegerte, cuidarte y ser feliz, viendo tus logros.
Boom Shalom para ti.
Te amo.
Gracias Señor por la Hermosa vivencia que me regalaste.

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Apasionado, para bien y para mal, que a veces excede juicios y discusiones, pero que al menos en esencia, jamás tiene la intención de dañar. El perdón y la humildad, son un regalo que Dios ha mostrado en el tiempo y se transforman en la herramienta para redimir las heridas que a veces, se provocan. La comunicación de sentimientos, es la fascinación más hermosa de vivir, así que, aquí está para ser compartida.

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