Los detalles forman nuestra vidas...
Pucha, no se cuando fue… he intentado concentrarme y recordar el día, el año, el mes, la hora, la estación y no logro saberlo, no puedo siquiera, conocer algún acercamiento fugaz, en mi memoria, que permite recordar cuando, en que instante de mi existencia, le pedí algo insignificante a mi mamá.
Cuando uno tiene a la mamá al lado, no toma en cuenta mucho, algunos detalles que son finalmente, los que van formando la vida entera. Imagino que cada parte de mi vida, se ha formado de grandes y pequeños detalles; tal vez tu piensas lo mismo y claro, ahora puedes darte cuenta que de alguna forma, esto verdaderamente es así.
He tratado y sigo pensando, ¿como poder hacer, para acordarme de cada instante que viví con mi mamá?, para hacer una suerte de bitácora que impida, en el tiempo, olvidarme de uno de esos momentos… Pero no puedo y la mente es frágil. Ahora, después de analizar un rato, creo recordar vagamente, que el año 1987, cuando yo tenia 16 años, me acerqué a mi mamá y le pedí prestado el elemento mas insignificante de nuestras vidas: un corta uñas, con un llavero plástico, sin gracia, color naranjo.
Hace ya cuatro años y medio, cuando mi mamá murió, ese insignificante elemento, se transformó en uno de los más importantes objetos que poseía. Hace tan solo algunos minutos ese elemento, de mas de 15 años, se rompió, cortando con ello, un vinculo pequeño pero importante de mi relación con esos detalles que conforman mi vida, la vivencia con mi madre, esa mujer, que jamás recordó que me había prestado ese insignificante elemento y que por casualidad, guardé en una caja de zapatos, por muchos años, hasta considerarlo un recuerdo, de esos que no se acaban ni borran.
Ahí quedó entonces en el tiempo, en este universo que es la vida, el momento de mi existencia donde, sin quererlo, mi mamá detuvo un instante de mis instantes, para pasarme un miserable corta uñas que hoy, acapara mi atención, mi sentimiento, mi recuerdo, como si fuera lo mas hermoso y costoso del mundo. Y, no me detengo en reconocer, que el grado de importancia que tiene, es infinito…
Muchas veces he pensado en el grado de importancia que tienen las cosas después de que los seres y las personas que amamos, nos dejan; hoy me une el eterno amor por mi mamá, sin contar claro, con que perdí hace algún rato, un recuerdo tangible de su vida, que de cualquier forma, detiene mi reloj de tiempo, por un rato, mientras el sol se prepara para salir inexorable, como todos los días, esté ella o no y como algún día también, seguirá saliendo, aunque mi corta uñas o mi propia vida, se queden como hoy él, detenidos en el tiempo.
Cuida lo que tenis, los detalles de la gente que quieres. Después, en algún momento, pueden romperse…
Gracias por leerme.
Fernando dijo
Bien, por el recuerdo y cariño que tienes hacia tu Madre, lo percibí en la conversación a la hora de almuerzo. No dió tiempo a contarte que mi Madre, hermosa ella, murió hace 3años (un bus la atropelló), toda una vida de dedicada a criar sus 7 hijos,sanita y llena de vida se fué, pero está en cada persona que la conoció y me acompaña siempre donde voy. Tengo sus fotos digitalizadas, para alguna vez hacer una página web donde tener un album fotográfico y como dos de mis hermanos estan en el extranjero, poder compartir y complementarlo permanentemente. Tambien está la idea de hacer un mapa genealógico, ver(www.burdiles.cl) y buscar nuestras raíces, judías, mapuches de todo debe haber un poco.
Fernando Ruiz Burdiles (por mi Madre)
27 Septiembre 2005 | 03:03 PM