Santa soberbia.
Hace algún tiempo, veíamos en los medios a nuestros políticos y ministros, criticando la postura de Bolivia (justa o no) de comunicar a través de su canciller, la falta de mar que su país tenía y la reivindicación de exigirnos solución a un tema que por décadas, se había mantenido en el más estricto silencio.
Hoy, a causa de una tontera del gobierno del Perú, vemos como Chile a través de su ministro secretario general, sus embajadores y algunos ministros, hace la misma gestión con los mismos países que en su tiempo, visitó Bolivia para hablar de su tema.
Santa paradoja, hacemos lo mismo que criticamos. Santa Soberbia, al haber en su momento, contestado con la mas inflexible de las formas, un postulado añejo y extemporáneo...
Hoy el Perú, quiere que el supuestamente nuestro, mar; sea utilizado por ellos, en función de una ley, en la que como país, republica independiente, tiene todo el derecho a hacer. Claro es, que el temita de poner una línea en declive, que pasa por el frente de nuestra costa (Arica, ciudad a la que bien poca bola se le da por parte del gobierno central) es una canallada, considerando que hay un tratado, que desde hace mas de cincuenta años, no se ha mencionado. Así mismo, es una tontera intentar legislar a este respecto, si hasta hace un año mas o menos, el Perú, era un país hermano y hermanado de la región, buscando acuerdos y soluciones en conjunto con Chile.
Entonces, solo queda pensar que este pedido de nueva frontera marina no es mas que una acción desesperada por unificar criterios, molestando al vecino a fin de ordenar la propia casa; es un acto de la mas absoluta tontera, pues en vez de armar un conflicto, el Perú debería aliarse y lograr conseguir el crecimiento entre pueblos, unificados en pos del beneficio de su gente y por último, un acto de suicidio, considerando que los tratados con el Perú, pueden de un momento a otro romperse y Chile podría por fin, dejar de darles espacio en tierras nuestras y hasta optar por que sea devuelto todo el territorio ocupado en la guerra del Pacífico. Se imaginan la mansa cagadita?, por un poco de agua?.
Pues entonces, a pedirle a San Alberto, que estos Peruanos la corten; que nuestros políticos actúen sin soberbia, haciendo lo mismo que criticaron hace un tiempo y que, de una vez, nos sentemos y veamos que es lo mejor para los dos países y no solo para uno.
Que así sea ¡