Nacimiento
En una mañana soleada, y mientras soñaba placidamente, sentí tu voz que me llamaba para hacerme ver que tu bolsa se había roto.
No podía creer tan providencial suceso y es que, ni en el mejor de los planteamientos me había visto enfrentado a una situación así, en que, sin pasar mas de una semana del termino anual de casi todos mis compromisos ineludibles, mi hijo salía a la vida.
Habían pasado mi viaje, el fin de semana y la mayoría de eventos que requerían mi más absoluto apego. Pues ahora, ya sin ninguna excusa, me veía expuesto a presenciar el ultimo nacimiento de un hijo.
Corrió la mañana prestamente, para comenzar con una tarde calurosa, que me abrigó en la tranquilidad de una espera que se terminó en siete horas y que, de tanto en tanto, me permitió verte, hablarte y mirar, con un ojo lleno de ternura, como en la cama esperabas la llegada del momento de apretar los músculos y de expulsar naturalmente, a ese ser que se formó gracias al Don que DIOS le dio como premio, a todas las mujeres.
Tan solo diez minutos desde que pregunté como iba todo pasaron, para escuchar tu nombre y el llamado a vestirme de verde, con esa ropa esterilizada que me permitiría junto a la gorra y la mascarilla, estar a tu lado en el momento en el que este ser, se asomara a este mundo para llorar y mover sus manos. A las 20:17, pujaste fuerte y diste lugar a un sonoro silencio, desde el que una cabeza asomó con un nuevo asombro para mi, con el llanto fuerte, sostenido y quejumbroso de mi nuevo hijo, es que DIOS no regalara a los dos.
Tan solo un segundo pasó desde que te dejé, recibiendo las atenciones para que todo se quedara en su lugar y para que, terminaras este trabajo que, sin anestesia te hizo comprender la diferencia de estar en el siglo XXI y de cómo fueron las cosas antes… paradojálmente, debes de haber preferido no vivir la comparación.
Hoy que te vi adolorida y cansada por la falta de sueño, mientras este nuevo hombre soñaba quejumbroso; sentí la gran e inquebrantable voluntad que tienen las mujeres de pelear por sus hijos; sentí la hermosa fuerza de este sexo débil, que ningún hombre posee y sentí, en lo profundo de mi alma, que haberte visto embarazada, ha sido el mejor regalo que DIOS me dio, desde que te conocí… pues en cada espacio de estos tiempo, he podido vislumbrar en mi interior, la radiante belleza que te cubre, la radiante hermosura y ternura que solo una hembra, pueda tener a cuestas… he redescubierto que mi amor por ti, es grande y fuerte y que si no te tengo a mi lado, las cosas, todas, son muy difíciles de realizar, aunque tenga tres hijos a los que atender, simplemente porque eres el motor, no porque haces las cosas, si no que porque si no estas junto a nosotros, el pedazo mas grande del engranaje está vacío. Solo espero amada mía, que tengamos una buen pasar de aquí en adelante, me esforzaré por todos estos regalos que DIOS nos da y que estoy seguro que con tu hermosa compañía, será no solo agradable si no una hermosa proeza, concretar.
Te amo Clau, bienvenido Ignacio Fuenzalida, a este mundo.
gi_selapardomuñoz dijo
Hola Rene!!
Compartimos la felicidad de tener un nuevo ser en nuestras vidas, yo me adelanté un par de meses, pero como sea, Dios nos a premiado con unos angelitos sanos y hermosos, que no sólo nos han remecido a nosotros, sino que a toda una familia y a los amigos más cercanos que son capaces de sentir felicidad por nosotros.
Compartimos también la dificultad de los primeros meses, sufriento por ver a las mamis complicadas, preocupadas y adoloridas, y temiendo por que esos bebés no se quedaran con nosotros.
El otro día me di cuenta de algo hermoso... esa mañana me leventé irritada, no sé si por el estrés de fin de año o por las hormonas, y sentí a mi hermana llorar en la pieza, entonces la fui a ver para ponerle el chupete. Cuando me acerqué ella, sin decirle nada (eso es raro, porque le hablo siempre como tonta) y sólo con la intención de ponerle su tete, me mira y me da esa sonrisa hermosa que tiene, y no puede evitar sonrieir también, y comprendí que este ser que Dios envió a mi familia, a traido con ella sólo felicidad, inocencia y amor.
Espero que la sonrisa de tu niño te llene como a mi la de mi gorda, ya que es un sentimiento que merece ser compartido por todos. Que tu corazón esté tan lleno como el mio en este momento, aunque lo tuyo debe ser mayor, ya que tu condición es de padre, mientras que la mía es sólo de hermana.
Muchas, muchas felicidades, sobre todo para la Claudia por su valor y fuerza. Les deseo lo mejor con ese bebé, que también salió favorecido por Dios al caer en su familia. Que les traiga unión e incremente su amor.
Siempre he pensado que si alguna vez tengo un hijo, lo criaré para que sea un aporte en este mundo, guiarlo y educarlo, entregarle todos los valores y buenos sentimientos que existan, para mejorar la sociedad... y sabes que? confío en que tu hace ese trabajo hoy, están criando unos niños llenos de amor, han formado una familia (cosa dificil hoy) y les han presentado a Dios.
Disculpa si no te he llamado nuevamente para saber de tu bebé, pero la u me tiene complicada y más encima me quedé sin celular.
Un abrazo grande para el clan. (f)
2 Diciembre 2006 | 04:04 PM