Acabo de tener un pensamiento, distorsionante…
Pensé, después de haberse caído una respuesta de un cliente que era segura para ahora, lo que significa plata; de haber intentado ubicar a una cliente, que me respondería en la tarde y no estuvo; después de haber recibido una llamada de mi hermana, que me informaba el estado de decepción hacia mi de mi otro hermano y habiéndolo confirmado con mi cuñada; que si saltaba por la enorme ventana que tenemos en la oficina todos los problemas y preocupaciones que tengo en la cabeza y en el alma, se acabarían…
Tuve una sensación de agrado, por unos segundos a penas. Luego, mi corazón palpitó bien fuerte y un temor, de acercarme a la ventana, se apoderó de mi cuerpo.
Fue raro. Por un momento, pensé que era un momento propicio para dejar de dar jugo, para dejar de aproblemar a quienes aproblemo y dejar de desilusionar a quienes desilusiono. Lo más terrible de todo esto, es que no tuve en esos segundos, pensamientos de preocupación hacia la situación de mis hijos, de mi esposa, de los amigos, conocidos, compañeros… En esos segundos, todo me importó un soberano “nada” y fue como que el tiempo se detuvo a la espera.
Incluso, llegué a verme postrado en el suelo, echo mierda… y hasta sentí el vértigo de ir cayendo. Fue bien raro… tan raro que, hasta me turbó, dejándome sin ganas de nada, no tengo ganas de nada en este minuto, solo de terminar luego esto, que aun no decido si mandar por mail a mis amigos o si subirlo a mi blog … no se que haré con él, ni siquiera el por qué lo estoy escribiendo.
Siento que me gustó esa sensación de saber de una, que es lo que había al otro lado… y la verdad, es que no pensé ni en Dios.

hola, pasé por casualidad por aquí, pero... no te rindas! todos tenemos malos momentos como esos... y por cierto, que acordarse de Dios, no sirve para nada, te lo digo yo ¬¬ a mi me tiene abandonada, aissssssssss...
Un saludo!
A VER....
PEIMERO: ¿por qué n o saltaste?
SEGUNDO: Si no lo hiciste, es que nada es imposible de solucionar.
TERCERO: Sí pensaste en tu familia... eso debe ser Dios.
CUARTO: Puedes evadirte de otra forma... menos dañina que mirar la ventana de un quinto piso.
QUINTO: SI PESE A TODO INSISTES... Puedes tirarte al Metro... con esto del Transantiago, la frecuencia es más seguida.
SEXTO: También te puedes cambiar de trabajo.
SEPTIMO: Si te gusta el vértigo, puedes trabajar limpiando ventanales.
ESTO TE LO ESCRIBO MIENTRAS ME TOMO UNA CERVEZA.
Lindo blog, aunque hace años que no entras ojalá lo hagas por casualidad, antra al mío.